sábado, 16 de abril de 2011

Hobby

De crío jugaba a baloncesto y esta afición me duró muchos años, hasta que una rotura de ligamentos en mi rodilla izquierda supuso el comienzo del fin. Tenía 19 años, cuando una mala caída tras capturar un rebote, hizo retorcerme de dolor sobre el cemento de aquella pista callejera de baloncesto. Sabía que tenía que ser algo grave y no me equivoqué. Tras este episodio, luego vendrían 2 operaciones y muchas horas de rehabilitación, pero esa rodilla nunca llegó a ser la misma y tras varios intentos de volver a jugar, lo tuve que dejar porque la rodilla sufría mucho con este deporte, y mentalmente jugaba con miedo, temiendo volver a lesionarme. Lo dejé definitivamente a los 23 años; me había quedado sin hobby.

En 2001 me fui a trabajar unos meses a Bristol (UK) y allí mis compañeros de trabajo tenían muy marcados sus hobbies, a los que dedicaban la mayor parte de su tiempo libre. Tim estaba loco por el submarinismo y aprovechaba dicha afición para viajar por todo el mundo en busca de bonitos mares en los que bucear. Ed era un loco del surf y había recorrido medio mundo junto a su hermano en busca de buenas olas. Otros compañeros, de los que he olvidado sus nombres, tenían hobbies tan dispares como el golf, tiro con arco, pilotaje de aeroplanos sin motor, ciclismo, patinaje sobre ruedas...todo el mundo tenía el suyo, menos yo y eso me me inquietaba.

Cuando regresé a España, lo hice con el firme propósito de buscar mi propio hobby y lo intenté de muchas maneras. Di clases de kite-surf en Tarifa pero aquello no funcionó, al igual que las clases de windsurf que recibí en Matalascañas. Llegué a comprarme revistas especializadas en deportes relacionados con la vela; supongo que ahora estarán perdidas en algún rincón de mi casa. Llegué a flirtear con la pesca, interesarme por el golf, pensar en sacarme el carnet de moto; incluso me llegué a comprar un traje de neopreno para practicar el submarinismo, a pulmón! Aún recuerdo aquel frío día de febrero en el que me metí con mi super-traje de submarinista en el mar de Castro Urdiales...creo que me lo he puesto 4 ó 5 veces. Encima en esta ocasión enredé a nuestro amigo Pat, quién también se compró un traje de neopreno que estaba de oferta en Decathlon (el problema es que era versión femenina y le sobraba algo por la zona del pecho y las caderas). Pat creo que lo llegó a usar una vez (lo siento, amigo).

También estuve cerca de comprarme un bulldog, por probar aquello de tener una mascota, pensando que por ahí descubriría un nuevo y apasionante mundo; menos mal que nunca me decidí, de lo contrario ahora tendría que soportar los terribles pedos que se tiran los perros de esta raza. También me enteré que roncaban, de la que me libré...

Cuando viví en Madrid, mi hobby consistía en salir de cañas por La Latina, ir a conciertos, comer siempre fuera de casa ingestando alimentos con mucha grasa, beber cubatas en el Penta...sabía que no era un hobby con futuro, pero también he de admitir que me lo pasé en grande; en aquella época alcancé mi peso más elevado (unos 85 kg), de aspecto general no estaba gordo, pero para un flaco de toda la vida como yo, esas lorzas que me salían en forma de michelines no me hacían sentir muy cómodo. Sabía que necesitaba empezar a practicar un deporte que me enganchara a una vida más saludable, pero no sabía cual.

A mi vuelta a Pamplona me casé y seguí en búsqueda de mi hobby; por el título de este blog es fácil adivinar por qué opción me decanté. De todos modos, dejo para otro post cómo emepezó mi idilio con el mundo de la raqueta ya que ahora empieza la semifinal del Open de Montecarlo entre Nadal y Murray.

4 comentarios:

  1. Hola!

    Te informo, de que ya he agregado tu blog a la lista de enlaces de mi blog, http://blogsobreelsportingdegijon.blogspot.com

    Saludos!

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  2. Gracias Bruno, te dovolveré la visita.

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  3. Que suerte que elegiste hobby de tenis. Hobbies de submarinismo requieren agua (mar, lago, etc.) y tienes que vivir cerca de ellos. Golf se puede jugar solo durante un parte de un año (verano). En tenis puedes jugar todo el año (aunque un poco caro pertenecer a un club). Y en tenis puedes jugar hasta la edad muy avanzada (como mía :). Un día cuando vengo a Pamplona traigo mi raqueta para jugar un partido contigo :).
    Que sigues disfrutar este maravilloso deporte/hobby.
    Saludos.

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  4. Cuando vaya a Boston, no olvidaré mi raqueta ;-)

    Por cierto, hablando de deportes, nosotros tuvimos ayer el Madrid-Barcelona de fútbol...y vosotros tenéis hoy un Celtics-Knicks...todo un clásico!

    Go Celtics!

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